Qué hacer si el Registro y el Catastro no coinciden
Es habitual que, al consultar la información de un inmueble, se detecten discrepancias entre el Registro de la Propiedad y el Catastro. Por ejemplo, la superficie inscrita puede diferir de la realidad física del terreno, los límites pueden no coincidir o los datos sobre edificaciones pueden estar desactualizados. Estas diferencias, aunque parezcan pequeñas, pueden generar problemas legales o complicaciones al realizar transacciones inmobiliarias.
El primer paso es identificar el origen del desajuste. El Registro de la Propiedad refleja la titularidad y los derechos sobre la finca, otorgando publicidad registral y protección frente a terceros. Por su parte, el Catastro tiene una función fiscal y administrativa, proporcionando información sobre la ubicación, superficie y valor catastral de los inmuebles. Al no estar ambos registros siempre sincronizados, surgen errores que conviene subsanar a tiempo.
Cuando la diferencia de superficie no supera el 5%, suele ser suficiente con que los interesados manifiesten la corrección ante notario. Para discrepancias de hasta el 10%, será necesario aportar certificaciones catastrales descriptivas y gráficas, asegurando que la información coincida con la finca real. Si la diferencia es superior, se debe iniciar un expediente de dominio, un procedimiento más completo que garantiza la validez jurídica de la rectificación.
Además de la superficie, también es importante revisar otros datos registrales: los límites de la propiedad, la existencia de cargas o gravámenes, y la concordancia con las edificaciones existentes. En algunos casos, se requiere una representación gráfica georreferenciada para que la corrección quede perfectamente alineada con la realidad del terreno.
Corregir las discrepancias entre Catastro y Registro no es solo un trámite administrativo. Proporciona seguridad jurídica, evita conflictos con vecinos y facilita la venta, compra o financiación de la propiedad. También garantiza que los impuestos se calculen correctamente y que la documentación refleje fielmente la realidad física y legal del inmueble.
En definitiva, mantener ambos registros coordinados es fundamental para proteger la inversión y evitar problemas futuros. En Finques Campanyà recomendamos revisar periódicamente la información y, en caso necesario, iniciar los trámites de rectificación asegurando tranquilidad y respaldo legal a la hora de realizar cualquier operación sobre la finca.
