Errores de presentación que arruinan una venta
Cuando una vivienda sale al mercado, su presentación es tan importante como el precio o la ubicación. Muchos propietarios desconocen que pequeños errores pueden generar rechazo inmediato y alargar innecesariamente el proceso de venta. Una mala primera impresión no solo reduce el interés, sino que también suele traducirse en ofertas más bajas.
Descuidar la limpieza y el orden
Uno de los errores más frecuentes es pensar que una limpieza superficial es suficiente. Manchas visibles, polvo acumulado o baños descuidados transmiten dejadez. El desorden también juega en contra: exceso de muebles, superficies saturadas y objetos personales distraen al comprador e impiden apreciar el espacio real.
Cuidado con la personalización
Decoraciones demasiado marcadas, colores intensos o estilos muy concretos dificultan que el visitante se imagine viviendo en la vivienda. Fotografías familiares, recuerdos personales o elementos religiosos pueden generar desconexión. La falta de neutralidad limita el número de compradores potenciales interesados.
Ignorar pequeños desperfectos
Grifos que gotean, puertas que chirrían, persianas atascadas o enchufes en mal estado son detalles que muchos propietarios subestiman. Sin embargo, estos fallos generan dudas sobre el mantenimiento general del inmueble y provocan negociaciones a la baja.
Poca iluminación
Una vivienda oscura resulta menos atractiva. No aprovechar la luz natural, mantener persianas bajadas o tener bombillas fundidas resta valor visual. La falta de iluminación crea ambientes poco acogedores y reduce la percepción de amplitud.
Malos olores y falta de ventilación
Olores persistentes a humedad, cocina o mascotas pueden arruinar una visita en segundos. No ventilar adecuadamente o utilizar ambientadores demasiado intensos suele generar rechazo en lugar de mejorar la experiencia.
No tener en cuenta los espacios exteriores
Balcones, terrazas o jardines desordenados o en mal estado transmiten abandono. Estos espacios son un valor añadido que, mal presentados, pueden convertirse en un punto negativo.
Evitar estos errores es clave para mejorar la percepción del inmueble. Contar con el asesoramiento de Finques Campanyà permite detectar y corregir fallos antes de sacar la vivienda al mercado, aumentando las probabilidades de venta. Una presentación cuidada no solo atrae más visitas, sino que facilita una venta más rápida y al mejor precio posible.
