Qué valora el banco más allá del sueldo
Solicitar una hipoteca es uno de los pasos financieros más importantes en la vida de cualquier persona. Aunque muchas veces se piensa que todo gira en torno al sueldo, la realidad es que las entidades bancarias analizan un conjunto mucho más amplio de factores antes de conceder un préstamo hipotecario. Entenderlos puede marcar la diferencia entre un “sí” y un “no”.
El primer gran pilar es el ahorro previo. Por norma general, el banco espera que el comprador aporte alrededor del 30% del valor del inmueble: un 20% como entrada y un 10% adicional para cubrir impuestos y gastos. Este colchón económico demuestra capacidad de planificación y reduce el riesgo de la operación.
Más allá del dinero ahorrado, entra en juego la estabilidad laboral. No se trata solo de cuánto se gana, sino de la regularidad y previsibilidad de esos ingresos. Un empleo indefinido o una situación laboral consolidada transmite seguridad al banco, ya que indica que el solicitante podrá hacer frente a las cuotas durante muchos años. La antigüedad en la empresa también suma puntos, porque refleja continuidad y menor probabilidad de cambios bruscos en los ingresos.
Otro aspecto clave es el sector profesional. Hay actividades con mayor estabilidad y otras más expuestas a cambios económicos. Trabajar en un sector con alta demanda y buenas perspectivas reduce el riesgo percibido por la entidad, incluso aunque se haya cambiado de empresa recientemente.
En el caso de los trabajadores por cuenta propia, el análisis suele ser más exhaustivo. El banco no solo mira los ingresos actuales, sino su evolución en el tiempo, la estabilidad del negocio y la capacidad de generar beneficios de forma sostenida. Aquí, la trayectoria y la organización financiera son fundamentales.
También es decisivo el ratio de endeudamiento. La cuota hipotecaria no debería superar, aproximadamente, el 30-35% de los ingresos mensuales. Esto garantiza que el cliente pueda asumir otros gastos sin comprometer su solvencia.
Por último, el historial crediticio pesa mucho. No tener deudas impagadas ni aparecer en registros de morosidad es casi imprescindible. Un historial limpio demuestra responsabilidad financiera.
Desde nuestra experiencia en Finques Campanyà, acompañar al comprador y analizar su perfil con antelación permite anticiparse a estos requisitos y afrontar la solicitud de hipoteca con muchas más garantías de éxito.
