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El error más común al poner la calefacción (y cómo evitarlo)

Encender la calefacción parece un gesto sencillo, pero muchas veces se cometen errores que afectan tanto al confort del hogar como al consumo energético. En Finques Campanyà entendemos que el error más común al poner la calefacción no está en encenderla, sino en no ajustar correctamente la temperatura y la gestión de los radiadores.

Uno de los fallos más habituales es mantener la calefacción a máxima potencia durante largas horas. Aunque parece que así se calienta la vivienda más rápido, en realidad provoca un consumo excesivo y un gasto elevado en la factura de energía. Los radiadores tardan un tiempo en transmitir el calor de manera uniforme, por lo que ponerlos al máximo no acelera el proceso y puede generar zonas demasiado calientes e incómodas.

Otro error frecuente es no considerar la distribución de los radiadores y la ventilación de la vivienda. Colocar muebles delante de los radiadores, taparlos con cortinas o cerrar las puertas de algunas habitaciones puede impedir que el calor se reparta de manera eficiente, obligando al sistema a trabajar más y aumentando el consumo.

También se suele ignorar la importancia de mantener la temperatura estable. Subir y bajar constantemente el termostato genera un gasto innecesario y reduce la eficiencia del sistema. Lo recomendable es programar la calefacción a una temperatura constante, adecuada para cada momento del día: por ejemplo, más baja por la noche o cuando no hay nadie en casa y más confortable durante las horas de actividad.

Para evitar estos problemas, Finques Campanyà sugiere algunas prácticas sencillas: mantener los radiadores libres de obstáculos, revisar periódicamente que no haya fugas o aire en los sistemas de agua y optar por radiadores modernos que permiten un control más preciso de la temperatura. Además, sistemas como la aerotermia o los termostatos inteligentes ayudan a optimizar el consumo sin renunciar al confort.

Por lo tanto, el error más común al poner la calefacción es no planificar su uso correctamente. Ajustar la temperatura de manera inteligente, distribuir el calor de forma uniforme y aprovechar tecnologías modernas permite disfrutar de un hogar cálido, confortable y con un consumo energético eficiente.